Para quién trabajo

Trabajo con poca gente, a propósito.

Máximo 4-6 empresas al año. No es marketing: es la única manera de hacer bien este trabajo. Cuando trabajas con pocos clientes, te implicas de verdad. Cuando tienes treinta, repartes atención y nadie sale bien servido.

Aquí te explico, sin rodeos, con quién encaja mi manera de trabajar y con quién, honestamente, no.

Con quién trabajo bien.

  • Pymes ya operativas (entre 100K€ y 10M€ de facturación) que quieren estructurar el crecimiento digital, no "probar cosas" a ver si funcionan.
  • Negocios con un buen producto y un sistema de adquisición que no acaba de funcionar o que nunca se ha construido en serio.
  • Fundadores y propietarios que quieren entender exactamente dónde van su dinero y por qué, no delegarlo a ciegas a una agencia.
  • Empresas o freelancers que quieren incorporar IA de verdad a su proceso comercial, no usar herramientas para decir que "hacen IA".
  • Gente que acepta que el trabajo bien hecho lleva su tiempo, que el crecimiento sostenible no es instantáneo, y que quiere construir algo que dure.

Con quién no trabajo.

  • Quien busca el consultor más barato. No compito por precio. Si el presupuesto es el primer criterio, hay opciones mejores para ti.
  • Quien quiere resultados espectaculares la semana que viene sin tocar nada de lo que hace ahora. Eso no existe, y no te venderé el cuento.
  • Proyectos sin presupuesto real para invertir en lo que recomiendo. No tiene sentido pagarme si no hay recursos para ejecutar.
  • Quien quiere un "sí" a todo. Te diré lo que pienso, aunque no te guste. Si buscas validación, no soy tu consultor.
  • Quien no tiene tiempo para implicarse. El mejor sistema del mundo no funciona sin alguien que lo conduzca desde dentro.
Si te reconoces en la primera lista, tiene sentido que hablemos. Si te ves en la segunda, te ahorro la llamada (y te lo digo con respeto, no con arrogancia: simplemente no encajaríamos bien y prefiero ser honesto desde el principio).
El primer paso

Una llamada de 30 minutos. Sin compromiso.

Me dices dónde estás, dónde quieres llegar, y yo te digo honestamente si creo que puedo ayudarte y cómo. Si no encajamos, te diré por dónde puedes ir. Sin vender, sin presión.

Reservar una llamada